sábado, 24 de febrero de 2007

Recuerdo

Podría ser el atardecer
el fruto perenne
de mi escasa cosecha.

Qué he de hacer yo
si la imaginación
o mi persona
dicen que no,
y las cerezas podridas
rebosan la cesta.

Cuatro años
que no sé qué ofrecen,
si mi cielo
se estría aún en arrebol.

Excepcionalmente
intuimos un amanecer,
bajo hierros,
con un rostro apartado.

El recuerdo arañaba
tu puerta, y se disolvía
en doble líquido.

Puedo entrenarme más
con la perpetua retentiva,
aunque no diga nada,
nada tiene tu alquimia
que convierte en perfume
mi reflejo de sal.

Y me hace neroniana
verbalizando el papel.

martes, 20 de febrero de 2007

El ángel caído

En el falso deseo mortal
la mutilación resulta aterradora.

El enano de miembro rojizo
me tiene atada con extrañas cuerdas
y a cambio sazono el lecho
porque te he encontrado sólo a ti.

Lucifer en otro tiempo
me hubiera cegado con un destello,
hace honor esta noche
a su nombre deformado.

Está mudo.

Regálame Aleixandre
pies que tiemblan,
besos,
conexión.

El abismo

Ni la camisa,
ni tú,
ni la ensaimada,
ni la leche de lilas.
Ni el recuerdo.
Se queda tan vacío
el bolsillo como el alma.

sábado, 10 de febrero de 2007

Nacimiento

La estructura vital convertida en hormigón,
los poros no se dilatan.
¿Para ti tampoco mi hermano?
Probemos a dormir un poco.

La caída liviana


Suicede que me aburro,
que los días son de acero.
El misterio del confín del mundo
me abre el apetito
y me lo cierra la risa programada.

lunes, 5 de febrero de 2007

El clavo ardiendo

Un comentario negativo inyectando dosis de falsa felicidad.
En el mar caligráfico encuentro mi nombre.
¿Fruto de la sugestión ocular?
La ceguera superaba el deseo fálico.

jueves, 1 de febrero de 2007

Tras dejar atrás unos fanáticos

Hoy no ha sido una reflexión,
una consecuencia, una huída
o un mecanismo.

En unos segundos
se ha deshecho la vida,
ha quedado la calle.

Hoy entre gritos chinos
y una melodía
la pulsión era morir.

Seis columnas


De niña era así y así era perfecto.
El tiempo ha pasado muy deprisa.
Ahora ya no es lo correcto.
No puedo articular la vida en campos

sin parecer que estoy muriendo.