sábado, 30 de junio de 2007

Langem

La Muerte disfrazada del Viento,
avanzando rígida y blanca,
ruidoso buscando en la cama,
llevándome de paso.
El mismo frío de su piel centenaria.

“Hay cosas más terribles que la muerte,*
mi dolor es la vida eterna”
Aun serena me escondí de su mirada
y a sus magnos ojos verdes
-como tus piedrecillas-:
no me das miedo.

Tú también eres alumno,
tu mejilla el fin de mi mano furiosa.
Sus rostros en papel me recuerdan
que puedo despertar llorando.

* Nosferatu

Leche caducada

Dos pechos que siguen
el camino llano
de reflejos luminosos,
no entiendo;

los pezones
invocan la muerte,
como la luz de noche
-falseando las piernas-
pronuncia su nombre.

No entenderé si el camino
se llena de olas óseas,
ni tampoco habrá
una Mike para mí.