Mi atardecer se ha apagado
para siempre.
No entendías nada
pero yo comprendí
tus soles negros.
Más cercanos que nunca.
Tan distantes.
Tus palabras parecen
ahora ensoñaciones.
Tú requerirás
abrir mis piernas.
Yo sólo puedo recordar
que en tus brazos
abrazaba el mundo.
No tenía esperanza
y hoy ha muerto.
Hoy has destruido todo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario