sábado, 29 de marzo de 2008

Angelica

En un paseo por la China
más extraña
entiendo que los fetos
de piedra
entrañan mi único Dios
adorable.

Maldita atea, contempla
el cuerpo inerte
arrastrado por el agua
y entiéndelo.
Tú haz lo propio
con mi gorrión
que apenas revolotea.
Destroza mi ofrenda.

Quizás sí necesites
tres pastillas,
las guardo en
un joyero sin joyas.
Yo propongo saltar
sin saber nadar
bajo tu impulso.
Me da miedo tu boca.

Y no temo ahogarme
entre tus cuerdas
pero no he podido
humanizar tus ojos
como un desastre natural.
Mis pezones curarán
mas el corazón
luce impoluto.

¿Por quién me tomas?
¡Yo también sé
que no hace frío
en el Polo!
Salvo la nieve
nacida de tus pies
bajo mis pies.

El final acaba
en el punto de partida.
Más triste. Con mi reloj
aún parado.
No te muevas.

Soledad

En lo alto de la cascada
sólo tu
podías domar un caballo.

Mi oscura realidad...

Mi oscura realidad
de amapola virgen
no resuelve nada.

Pastillas para
el cerebro racional
del osezno fracasado.

En artificial primavera.

Si has oído un grito
házmelo saber,
que no escucho
ni el eco.

No veo
sino tu paz.

Ejercicio 3

Recuerda a un hombre
en California cantando
cualquier suciedad.

Calla mi stereo
el beso de María,
¡borracha americana!

martes, 18 de marzo de 2008

El filete

Acabo de recordar
tu carne muerta
lírica, preciosa,
su engaño,
su sorpresa.
No existe la lluvia
en el rostro
ni la pasión perfecta
ni el tobillo fino
bajo una falda clara,
sino la simpleza
de usar la calle,
reencontrarse y
desatar los cordones
del zapato, cansado.

sábado, 15 de marzo de 2008

Febrero y su ilusión...

Febrero y su ilusión
llegó tarde
y tus labios supieron
a muerte
cuando más olías
a vida.

He vuelto a olvidar
que Holiday no canta
para nosotros.

Reina de la miseria
en un saldo de coños
aún con etiqueta.
Frágil, en la cuna
de su pecho recostada.

sábado, 8 de marzo de 2008

yuji

Me has hecho sonreir...

Me has hecho sonreir
a solas, reir contigo,
aunque seas un complejo
vitamínico que no tomo
y releo.
Quizá caduques
y no te habré abrazado.

Me pregunto...

Dedicada a yujipolo

Me pregunto
aunque no te pregunte
si he de ubicarme
en tu verso,
en tu sueño,

porque has pensado
como yo pienso
y has curado tus manos
a costa de no sé qué

y yo no soy anzuelo
ni tu cangrejo
pero puede
que tengamos un estanque.

Indiferencia

Puedes en tu próxima mudanza
mudarte a mi,
cuando yo me haya ido,
para rehacer maletas
y entrar como una cebolla
y yo seguir dormida.