sábado, 29 de marzo de 2008

Angelica

En un paseo por la China
más extraña
entiendo que los fetos
de piedra
entrañan mi único Dios
adorable.

Maldita atea, contempla
el cuerpo inerte
arrastrado por el agua
y entiéndelo.
Tú haz lo propio
con mi gorrión
que apenas revolotea.
Destroza mi ofrenda.

Quizás sí necesites
tres pastillas,
las guardo en
un joyero sin joyas.
Yo propongo saltar
sin saber nadar
bajo tu impulso.
Me da miedo tu boca.

Y no temo ahogarme
entre tus cuerdas
pero no he podido
humanizar tus ojos
como un desastre natural.
Mis pezones curarán
mas el corazón
luce impoluto.

¿Por quién me tomas?
¡Yo también sé
que no hace frío
en el Polo!
Salvo la nieve
nacida de tus pies
bajo mis pies.

El final acaba
en el punto de partida.
Más triste. Con mi reloj
aún parado.
No te muevas.

3 comentarios:

sr redondo dijo...

lo que da de si un polvo

cuando pienso en sexo me vuelvo vreativa he leido por ahi

langem dijo...

ya sabía que era mejor esperar jaja

hay varias cosas que dan de sí y no sirven para nada

sr redondo dijo...

para que sirve la poesia? preguntaselo a ella