lunes, 22 de septiembre de 2008

Ahora que son invisibles...

Ahora que son invisibles
los gorriones y se han roto
mis zapatos
puedo andar descalza,
pero si quieres volver
a mirarme
que sea un día soleado
y el sol cambie los colores.

Hoy la tormenta me ha hecho un regalo...

Hoy la tormenta me ha hecho un regalo.
Los relámpagos han revelado
lo que sospechaba:
las casas tras mi ventana
son un patio andaluz.