He aprendido a vivir sin ti
como el que no tiene hogar,
quien sobrevive en su miseria.
Reposo mi cabeza cansada
bajo tu nombre
y me cobija tu aliento
como el sol de la mañana
Acepto la verdad
de las horas muertas.
Ya el tiempo no muerde
mas corre deprisa.
Golpea.
Este ser, que con miedo
fusila su corazón,
hubiera aprendido a vivir contigo.
sábado, 4 de noviembre de 2017
Irrumpiste en mi camino...
Irrumpiste en mi camino
- miento -
llegaste y te llamé
- no sé bien cómo o porqué -
Anduvimos juntos
- los pasos no se pueden desandar -
sin saber a dónde íbamos.
Te importó más el dónde
que el con quién.
Sola estaba perdida,
contigo estaba perdida,
sin ti ya no me hallo.
Ahora eres mi marca
de nacimiento, extraña
y un poco fea.
Pero en fin, mía.
Sólo puedo diluirte lentamente
como una medicina amarga
y, apresurada, beber,
o despacio, sorbo a sorbo,
aguantar las náuseas.
Hoy te quiero más y menos
que nunca.
- miento -
llegaste y te llamé
- no sé bien cómo o porqué -
Anduvimos juntos
- los pasos no se pueden desandar -
sin saber a dónde íbamos.
Te importó más el dónde
que el con quién.
Sola estaba perdida,
contigo estaba perdida,
sin ti ya no me hallo.
Ahora eres mi marca
de nacimiento, extraña
y un poco fea.
Pero en fin, mía.
Sólo puedo diluirte lentamente
como una medicina amarga
y, apresurada, beber,
o despacio, sorbo a sorbo,
aguantar las náuseas.
Hoy te quiero más y menos
que nunca.
Me arrancaste de la tierra...
Me arrancaste de la tierra
para enterrarme en ella.
Esta, la única tierra que conozco,
antigua e infértil donde habito.
Derramaste tu luz más cálida
y pura sobre raíces podridas;
luces espectrales, burlonas,
devoradoras de simientes.
Desde los surcos que han dejado
su trazo nervioso
puedo verte, caminando alegre
y despreocupado
con las manos sucias.
para enterrarme en ella.
Esta, la única tierra que conozco,
antigua e infértil donde habito.
Derramaste tu luz más cálida
y pura sobre raíces podridas;
luces espectrales, burlonas,
devoradoras de simientes.
Desde los surcos que han dejado
su trazo nervioso
puedo verte, caminando alegre
y despreocupado
con las manos sucias.
La bandera
Me pregunto cómo habrían
de caber en una sola tela
todos los mares, valles y montañas;
el paso y el canto que los pueblan.
Cómo se encierra un desierto,
un ave o un aroma,
cada hoja, flor y grano de arena.
Me pregunto qué color se elige
para delimitar el infinito.
Porqué se mutilan lo que ya son,
misterio y belleza.
Porqué la veneran izada en lo alto
si más alto nos guardan las estrellas.
de caber en una sola tela
todos los mares, valles y montañas;
el paso y el canto que los pueblan.
Cómo se encierra un desierto,
un ave o un aroma,
cada hoja, flor y grano de arena.
Me pregunto qué color se elige
para delimitar el infinito.
Porqué se mutilan lo que ya son,
misterio y belleza.
Porqué la veneran izada en lo alto
si más alto nos guardan las estrellas.
Nace el árbol bajo su lluvia...
Nace el árbol bajo su lluvia,
bajo su sol.
Nosotros morimos, amor,
como lo hacen las estrellas.
Somos luz, seremos ceniza.
bajo su sol.
Nosotros morimos, amor,
como lo hacen las estrellas.
Somos luz, seremos ceniza.
Esta noche...
Esta noche
en que me hallo sola
en la casa de la vergüenza
sé que nunca tendremos un hogar.
Aplasté tus ilusiones
que no fueron sino las mías.
La ilusión diluida en el río carnal;
nunca seremos océano.
Me pregunto dónde duermen
tu amor y tu inocencia;
los devoré para resucitarlos
deformes nuevamente en mí.
Te quiero con un punto y un para,
respirando al borde del volcán,
creando el monstruo que no existe,
un monstruo que ahuyenta el miedo.
Mi amor es una estrella que viaja despacio,
la flor que lenta se abre.
Aunque me deslumbre el sol
y me acaricie el prado.
en que me hallo sola
en la casa de la vergüenza
sé que nunca tendremos un hogar.
Aplasté tus ilusiones
que no fueron sino las mías.
La ilusión diluida en el río carnal;
nunca seremos océano.
Me pregunto dónde duermen
tu amor y tu inocencia;
los devoré para resucitarlos
deformes nuevamente en mí.
Te quiero con un punto y un para,
respirando al borde del volcán,
creando el monstruo que no existe,
un monstruo que ahuyenta el miedo.
Mi amor es una estrella que viaja despacio,
la flor que lenta se abre.
Aunque me deslumbre el sol
y me acaricie el prado.
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